Nobel de Química 2012: Robert Lefkowitz (izqda.), del Howard Hughes Medical Institute, Duke University,
USA, y Brian Kobilka (dcha.), Stanford University, USA, por su trabajo sobre los receptores acoplados a las proteínas G (GPCRs).
Los GPCRs pertenecen a la familia de las proteínas integrales de la membrana (IMPs), que median en la transferencia de materia y señales entre el entorno y el citoplasma. Hay alrededor de 1000 GPCRs en el cuerpo humano, todos los cuales tienen estructura similares, definida por una secuencia de aminoácidos que cruza siete veces la membrana. Esta similitud significa que los GPCRs pueden usarse como blancos muy efectivamente y de hecho, hoy en día, un 30–50 % de todos los fármacos se diseñan para ajustarse a estas estructuras Esto ha conducido a nuevos antihistamínicos, fármacos para la úlcera, y beta-bloqueadores que ayudan a mejorar la hipertensión, la angina de pecho, y los trastornos coronarios.